En los años 70 no sólo triunfaron discotecas míticas como Studio 54, que crearon un nuevo estilo en la moda, sino también la ropa realizada en tejidos lujosos, que marcaban las siluetas más estilizadas en una mezcla perfecta de tejidos diferentes y atrevidos y largos interminables. Las
cinturas pueden ir marcadas con cinturones, pero la tendencia impone libertad de movimientos en el vestido, libertad de ataduras. Lo más importante para definir este tipo de looks, son los complementos, donde destaca la utilización de una profusión de collares y los bolsos tipo bandolera de estilo bohemio.
Los vestidos y las faldas se alargan hasta los tobillos, los tejidos son siempre vaporosos y semi transparentes, con una gran riqueza de variados estampados que van desde los florales, principalmente, a los animales o degradados. Nada como unas botas de cuero, para completar el look. Otra
opción es combinarlo con cuellos de piel, suéteres de lana gruesos, americanas de tejidos delicados o camisas con cuello bebé, pero las opciones son infinitas, sólo hay que innovar según nuestro gusto.

El invierno sigue con nosotros, y parece que no se quiere ir. Empiezan a aparecer las primeras propuestas primaverales en las revistas y cadenas de televisión, cuando el frío, la humedad y la nieve campan a nuestro alrededor. Por ello, queremos recordarte una tendencia que no pasa de moda, que es perfecta para combatir las bajas temperaturas y que hará que look sea no sólo especial, sino abrigado. La parka se ha convertido en el último grito, reina de las pasarelas y de los diseñadores gracias a su forma y composición.
Con forros estampados, cuellos de piel y en tejidos gruesos como la lana o el ante, esta prenda retomada de los 60 queda perfecta combinada con cinturones estrechos anudados delante, con gorros de
pelo o visera y en los clásicos tonos verdes, negros, beis o en tartán. Con capucha o sin ella, se puede combinar con múltiples looks tanto de calle y urbanos, como con
looks más sofisticados o incluso nocturnos, en mix de contrastes. Con pantalón, minifalda, botines o botas de mosquetero, cualquier opción quedará perfecta para tu parka.
La moda, siempre en evolución, nos propone temporada tras temporada nuevas opciones que a veces son sorprendentes pero que al final se acaban viendo como acertadas. Este es el caso de la combinación de vaporosos, glamurosos y estilosos vestidos de fiesta largos, con suéteres de lana, provocando un mix de texturas, tejidos y looks que queda no sólo sorprendente, sino muy acertado. La apariencia etérea de los tejidos que se suelen utilizar en los vestidos para la noche, se mezcla con jugosos
jerseys de punto, creando una imagen lujosa tanto para looks diarios como para looks nocturnos.
Es mejor si el jersey es de punto mini, ceñido y se acompaña de una falda larga, debajo nada como una camisa con cuello bebé. La combinación ideal es que la falda esté cortada al bies, que tenga mucho movimiento y el largo sea casi hasta le suelo, y si tiene apliques de de pedrería o strass, mucho mejor. Casi todos los diseñadores han sacado
en pasarela numerosas opciones para llevar las faldas largas, tanto de día como de noche, perfectamente combinadas con los suéteres más esponjosos.
La Bauhaus fue una escuela alemana que combinaba la artesanía y las bellas artes, y fue famosa por su enfoque sobre el diseño, completamente novedoso. Funcionó desde 1919 hasta 1933, su nombre se traduce literalmente por “Escuela de la Construcción” y fue fundada por Walter Gropius en Weimar, contando con otros famosos directores como Mies van der Rohe. El estilo Bauhaus se convirtió en una de las corrientes más influyentes en la arquitectura modernista y el diseño moderno. De su esencia, sus líneas rectas, su minimalismo y su austeridad, nace
una nueva tendencia en la moda, inspirada en sus directrices.
La geometría se apodera de los cortes, los colores sólidos y las formas conformando un universo moderno y absolutamente contemporáneo, donde parece que los cuadros del abstraccionismo hayan cobrado vida. La armonía y la funcionalidad se dan la mano con la practicidad y la artesanía en piezas especiales y únicas, que recuerdan a obras de arte. La elegancia y la originalidad son elementos precisos en un estilo muy visual.


¿Quién dijo que no se podía ir abrigado y bien vestido a la vez? Esta temporada invernal, los abrigos se maximizan ocultando nuestras curvas, pero dotándonos de nuevas posibilidades en nuestros looks. Nada mejor para luchar contra el frío, que escoger un enorme y calentito abrigo lleno de pieles, terciopelos, lazadas, cinturones estrechos, capuchas y mezclas de tejidos. Lo más son los abrigos de pelo largo, bien sea todo él o como detalle en las mangas. Da igual si es corto o largo, sin mangas o con zócalos de pieles combinadas, cualquier opción será bienvenida. El blanco, el negro y el gris con los colores estrella, pero no renuncies a los beige, los marrones o los neutros, siempre tan socorridos.
Combina tu maxi abrigo con media tupida y peep toes o stilettos, o para conseguir el 
contraste total, con botas en piel que lleguen hasta la rodilla. Huye del look yeti, demasiado pelo y demasiada piel pueden ser excesivos. Mejor que lleves sólo el abrigo y no se combine con botines o bolsos en el mismo material, ya que el efecto no es el adecuado. Si lo tuyo no son los abrigos de pelo o piel, utilízalo en complementos como un gorro tipo ruso o en bolsos en bandolera de cuero y pelo. Las opciones son muchas, elige la que más se adapte a tu estilo.

La anarquía a la hora de vestir que se ve en muchos puestos de trabajo, se regula esta temporada gracias a los años ochenta. Los trajes sastre y las chaquetas cruzadas tipo ejecutivo, son los reyes de la pasarela laboral. Para ir al trabajo, se acabaron las dudas cada mañana sobre qué ponerse. Partiendo de la base de que hay que ir siempre correcta, sin minifaldas ni escotes excesivos ya que vamos a trabajar, no a una fiesta, el traje masculino se postula como un éxito asegurado, un estilo perfecto para dar la imagen de seriedad y eficiencia que buscamos.

Bien sea en forma de trajes chaqueta cruzadas, de largas chaquetas con falda, de gabardinas o de chaquetas abrigo, los diseños se masculinizan y se llenan de tejidos recios e invernales como las lanas, los príncipe de gales, los cuadros o la raya diplomática. Los complementos son la clave para sofisticar la imagen, o hacerla más relajada, en función de lo que apetezca ese día. El negro y el gris, se postulan de nuevo como los colores perfectos para este tipo de vestimenta, los colores con los que desarrollar tu trabajo de manera profesional, pero sin perder un ápice de glamour y estilo.

Da igual si se trata de lazos grandes o pequeños, sofisticados o infantiles, de cuero, rafia o grosgrain, lo importante es que en alguna parte de nuestras prendas, luzcamos un precioso lazo que está de tendencia esta temporada y las que vienen. En casi todos los desfiles hemos podido ver lazadas en faldas, en cuellos cerrados, en cinturones o zapatos, cualquier prenda o complemento es susceptible de llevar esta pieza que tanto aporta a nuestro look. Realzan nuestra feminidad, aportan un toque romántico o vintage, y son el complemento perfecto.
Las combinaciones son múltiples. Bien contrasten de color con 

nuestras prendas, creando efectos ópticos precisos y hermosos o bien sean del mismo color, son el detalle imprescindible, la imagen que buscabas. Los lazos están poblando los mejores diseños de este invierno, a veces son rígidos sobre exquisitos vestidos, otras otorgan volumen, y otras son el must have del que no puedes prescindir en tu bolso o camisa.

La noche más emblemática del año se acerca, rodeada de frío y nieve. La Nochevieja, punto intermedio de las fiestas navideñas, marca la fiesta más importante del calendario, en la que se debe lucir más espectacular, más hermosa y más elegante. Desde Boutique Alba, queremos hacerte una serie de propuestas para que, con nuestros vestidos, seas la reina de la fiesta a la que asistas. Cualquiera de nuestros vestidos, combinado con las joyas adecuadas, una estola o bolero de piel y unos tacones de vértigo, será el look total a imitar.
Aquí te mostramos varios modelos en color rojo, color glamuroso y sensual, que seguro te favorecerán. Bien sea en corto o largo, con pedrería o sin ella, con escote palabra de honor o con tirantes finos, el rojo es el 

color fetiche para estas fiestas, el color por excelencia con el que empezar el nuevo año, lleno de nergía y sensualidad así que no lo dudes, escógelo y triunfa.

Cuando el célebre arquitecto Mies van der Rohe, dijo su famosa frase de “Menos es más”, no supo la amplitud que este concepto iba a tener no sólo en arquitectura, sino también en el mundo de la moda. Los años noventa, donde este concepto era el imperante, crean un concepto estético, donde la limpieza de líneas ejemplifica la elegancia y la sobriedad, en estilismos y conceptos estilizados.
La arquitectura es, en esta tendencia tan de moda, el rey, cuyas formas precisas, diseños modernos, discreción y moderación son los lemas que representan pantalones, vestido o abrigos hechos a base de cortes limpios. La sencillez debe marcar los estilismos, apostando por la funcionalidad absoluta. Para tener el look completo, lo ideal es llevar colores neutros, como la gama del beis, los grises o el sempiterno negro.
Los pantalones son a la cintura, con caídas limpias; las hombreras vuelven, creando espaldas cuadradas; los vestido se alargan hasta las rodillas en tejidos rústicos como la franela o el cuero; los zapatos se apuntan y se 

complementan con carteras de mano cuadradas. Bailarinas, botines o zapatos masculinos, combinan a la perfección con suéteres de lana sobre blusas de gasa, monos estructurados o vestidos de escote en V.

Las camisas blancas marcan el ritmo de un fondo de armario, en el que los vestidos y las faldas negras, siguen siendo los reyes y los cinturones estrechos cierran los abrigos más rectos. La joyería se vuelve atrevida y moderna, el oro se vuelve opaco o con piedras de color incrustadas. Todo el look es elegante, sencillo y sobrio, con pelos recogidos en austeras coletas o moños, a juego con el conjunto. Leer el resto de la entrada
Los sesenta han vuelto, y con ellos su máxima representante, Twiggy, modelo icónica de la época, que supo transmitir a través de cientos de portadas el espíritu de toda una generación. Si bien, el look de la modelo puede ser un poco complicado de llevar hoy en día,
esa mezcla de duende, minifalda, enormes pestañas postizas y cortes y colores atrevidos, se puede adapta perfectamente a tu armario, para ir a la última moda.
A través de una carrera que ha abarcado más de cuatro décadas, Twiggy ha sido fotografiada por algunos de los más grandes del mundo, incluyendo Cecil Beaton, Richard Avedon, Ronald Traeger, Norman Parkinson, Annie Leibovitz y Steven Meisel. Ha posado para las mejores firmas de moda, y convirtió a Carnaby Street, en la meca de la moda de entonces.
Emma Watson y su peculiar corte de pelo, han sido en parte los culpables de recordarnos que los sesenta siguen vivos, y que sus tendencias son las de hoy. Su pelo corto, con raya a un lado, es atrevido y fresco, pero no apto para todas. Representa un punto de
inflexión en nuestro look, un cambio radical. Aporta un toque naif a tu imagen, sin perder de vista las lazadas, los cinturones estrechos o las merceditas.
Recuperemos los colores relucientes, las minifaldas, las botas por la rodilla, los accesorios en materiales como la resina o el plástico, y busquemos aquello modelos que resalten nuestra figura, haciéndonos aún si cabe, más guapas. Si quieres tener un look perfecto, escoge minivestidos en tejidos gruesos y colores vivos, abrigos oversize, zapatos masculinos, el charol o los calcetines de lana. Leer el resto de la entrada